La diversidad de ecosistemas de La Gomera no se corresponde con el tamaño de la Reserva; la explicación a esta enorme diversidad tiene que ver con la altura, la orientación y la compleja orografía que proporcionan múltiples hábitats en los que se asientan diferentes formaciones vegetales.

A pesar de que la isla no tiene altitud suficiente para llegar a tener los matorrales de cumbre, si que hay una gran variedad de pisos de vegetación y de ecosistemas azonales, es decir aquellos que no dependen de la altitud:


Costas de La Gomera

El Camino Natural Costas de La Gomera recorre la franja costera de la isla coincidiendo con el futuro sendero circular GR-132, permitiendo al viajero disfrutar de un impresionante paisaje, surcado de profundos barrancos e imponentes acantilados, seña de identidad del paisaje gomero.

Este paisaje, agreste y singular, es fruto de la erosión producida sobre los antiquísimos materiales acumulados en diferentes periodos eruptivos, pues desde hace más de dos millones de años las entrañas de la isla permanecen en calma.

Aunque actualmente solo está terminado el tramo occidental, entre Vallehermoso y Playa de Santiago por Valle Gran Rey, próximamente se finalizará el resto del trayecto por San Sebastián de La Gomera y Hermigua, completando así el recorrido circular que permitirá recorrer el perímetro de esta pequeña pero mágica isla.

Ecosistemas

Ecosistemas
La diversidad de ecosistemas de La Gomera no se corresponde con el tamaño de la Reserva; la explicación a esta enorme diversidad tiene que ver con la altura, la orientación y la compleja orografía que proporcionan múltiples hábitats en los que se asientan diferentes formaciones vegetales.
A pesar de que la isla no tiene altitud suficiente para llegar a tener los matorrales de cumbre, si que hay una gran variedad de pisos de vegetación y de ecosistemas azonales, es decir aquellos que no dependen de la altitud:

Pinar
Monteverde
Termófilo
Matorral costero
Cinturón halófilo

Vegetación rupícola
saucedas
saladar
cursos de agua

Pinar canario
La superficie de pinar existente en la isla de La Gomera es muy pequeña. Aunque pudo haber existido en localidades de orientación sur, actualmente se limita a algunos reductos en la zona sur de las cumbres de la isla como los Roques de Garabato en Vallehermoso, Imada o Los Roques en la entrada al Parque Nacional de Garajonay. Estos escasos pinares naturales tienen un sotobosque pobre, con presencia en la Reserva del escobón (Chamaecytisus proliferus subsp. meridionalis).
Además, entre 1957 y 1985 se plantaron en la isla más de 2.000 Ha de pinar, empleándose sobre todo pino canario y pino insigne en las medianías y cumbres, en el dominio del monteverde, y pino carrasco en las medianías y cotas bajas, en territorio potencial del sabinar y tabaibal-cardonal. Pero, dado que muchas de estas plantaciones se sitúan en el Parque Nacional de Garajonay, desde hace algunos años se ha emprendido una paulatina labor de erradicación mediante su sustitución principalmente por fayal brezal.

Monteverde
Los bosques de laurisilva y formaciones que componen el Monteverde pueden dar sensación de de homogeneidad. Los ojos poco adiestrados observan una espesura verde, con un suelo en semipenumbra, escasos arbustos y una sucesión de una veintena de especies de árboles de diferentes edades y tamaños.
Pero bajo el manto siempreverde existe un complejo mosaico de bosques y otros hábitats naturales. Esta gran diversidad obedece a la variedad de ambientes como consecuencia del abrupto relieve.
En los márgenes inferiores del norte del Parque, pequeñas formaciones casi arbustivas de laurisilva y fayal brezal termófilo acogen algunas de las especies más raras.
En los umbríos valles, reina la oscuridad de las copas cerradas y altas de la laurisilva de valle con til, con sus espectaculares troncos con forma de candelabro.
Los gigantescos árboles de hasta 35 metros de altura caracterizan la laurisilva de valle con viñátigo, que forman impresionantes galerías flanqueadas de helechos
El musgo y los helechos protagonizan las cresterías de mayor humedad donde crece de forma exuberante la laurisilva hidrófila rica en epifitos.
En las vertientes orientadas al norte, los árboles alcanzan menos talla que en los fondos de barrancos, es la laurisilva de ladera, dominada por el loro, el aceviño, la haya, el brezo e incluso en algunas localizaciones el palo blanco.
Como un intrépido escalador, el brezal de crestería con tejo se ancla a las paredes casi verticales como un enano bosque colgante húmedo y misterioso.
Las crestas más altas, por encima de las nieblas en verano, mantienen el brezal musgoso de crestería con brezo arbóreo.
En las zonas más altas del Parque, por encima de los 1200 metros y en la vertiente sur, donde la sequía estival es más acusada, se forman bosques de fayal brezal arbóreo.
El Fayal brezal subarbóreo, achaparrado e impenetrable, lo encontramos en zonas más extremas, donde se unen sequía estival y viento

Bosque termófilo
Los bosques termófilos ocupaban la franja entre los 200 y los 600 metros de altitud, dependiendo de la orientación, ya que en las vertientes más secas no llega a aparecer en ocasiones o se limita a localidades menos desfavorables, que en el caso de La Gomera son tramos medios de barrancos.
Las principales formaciones termófilas en La Gomera son el sabinar y el palmeral.

Palmerales
Los palmerales están por toda la geografía de la Reserva de la Biosfera, ya que la palmera canaria (Phoenix canariensis) es un árbol que es capaz de vivir en muy diferentes condiciones ambientales, desde espacios húmedos a secarrales. Es una especie propia de las medianías, que en la isla convive con las poblaciones humanas que han ocupado su hábitat natural.
La palmera tiene gran capacidad para recolonizar territorios donde se ha abandonado la agricultura, y ocupar espacios donde seguramente crecía de manera natural. Algunos de los palmerales más interesantes de la isla están en Las Toscas, Tazo, Cubaba y Alojera, Arguamul o Valle Gran Rey, pero prácticamente en todos los barrancos podemos encontrar ejemplares de la palma canaria.
La palmera ha tenido gran predicamento en el mundo rural gomero por su utilidad, ya que la extracción de la miel de palma la ha convertido en un árbol con un aprovechamiento directo, además de ser la base de actividades artesanas y aportar alimento para el ganado.
sabinar
El sabinar más extenso y mejor conservado de Canarias está en las medianías del norte de La Gomera en los municipios de Agulo y Vallehermoso. Es un bosque abierto, con la sabina canaria como protagonista (Juniperus turbinata ssp. canariensis), que muestra un porte achaparrado, y que en las laderas más expuesta aparece con apariencia de matorral sin superar los dos metros, mientras que en las condiciones favorables adquiere un claro porte arbóreo, alcanzando tallas de ocho metros de altura.
En las zonas medias, las sabinas aparecen acompañadas de especies termófilas como el acebuche o l espino, entre otras.
Elsabinar se ha recuperado en las últimas décadas, tras bajar la presión ganadera y disminuir la demanda de su madera, muy apreciada por su dureza para ebanistería y además muy usada antaño como leña.
Matorral de costa
Los matorrales xéricos aparecen hasta los 200 metros de altura en las orientaciones norte, mientras que al sur alcanzan los 500 metros. Es una formación que se suele denominar tabaibal cardonal, ya que son las especies más abundantes. Normalmente los cardones surgen en laderas escarpadas con poco suelo, formando islas en medio de los tabaibales.
Característica de La Gomera es la tabaiba amarga, también conocida como higuerilla de Berthelot, ( Euphorbia berthelotii), endemismo gomero ampliamente distribuido que podemos encontrar desde las zonas bajas hasta laderas soleadas por encima de los 800 metros.
En fondos de barrancos, aparecen comunidades de balos (Plocama pendula) un arbusto endémico que llega a formar comunidades cerradas en cauces donde se acumula humedad edáfica.
Cinturón halófilo
Este tipo de vegetación ocupa la banda vegetal más próxima a la costa, hasta los cinco metros de altura, con una alta concentración de sal tanto en el suelo como en el aire por la influencia de la maresía.
Tan solo sobreviven aquellas especies tolerantes a la sal como la lechuga de mar, el perejil de mar, la uvilla de mar, el salado o el espino de mar; en Puntallana se encuentra la única población insular de la Tabaiba de mar (Euphorbia paralias).

Vegetación rupícola
La vegetación rupícola es muy rica en la Reserva, ya que si hay algo en la isla son rocas y riscos en los innumerables acantilados, paredes, roques y laderas de barranco que salpican la geografía insular. Este tipo de vegetación es de enorme interés, ya que incluye numerosos endemismos y especies amenazadas. En general tratamos con comunidades constituidas por pequeños arbustos, que pertenecen a la familia de las Crasuláceas y de las Asteráceas.
La vegetación rupícola podemos encontrarla en multitud de ambientes, desde roques en el bosque de laurisilva a paredes de barrancos en la zona baja de la isla.
Algunos de los ejemplares de plantas más raros de la Reserva pertenecen a este tipo de vegetación, como, por ejemplo, Aeonium saundersii, Cheirolophus satarataensis, Convolvulus subauriculatus, Limonium dendroides o Parolinia schizogynoides
Saucedas
La sauceda es un bosque de ribera, asociado a cursos de agua permanentes o rezumaderos de aguas constantes, cuya especie principal es el sauce canario (Salix canariensis). Es un tipo de vegetación azonal, ya que no depende de la altitud sino de la presencia de agua, aunque aparece en cauces altos y medios de los barrancos. En La Gomera destaca la sauceda asociada a los manantiales de Guadá, conocidos como mimos, o la cabecera del Barranco de Arure. Sin embargo, es un tipo de bosque que ha sufrido una regresión, por ejemplo en el cauce de Valle Gran Rey ha sido sustituido por un cañaveral que ha acabado por desplazarlo.
Saladar
Un saladar es un humedal que se llena de agua marina por infiltración. En La Gomera pervive uno de los escasos saladares naturales de Canarias, el Charco del Cieno. Se trata de un charco somero y cenagoso, cuyo llenado depende de la fluctuación de las mareas debido a la escasa distancia que se encuentra de la línea de costa. Este espacio es enormemente importante para la avifauna migratoria, que encuentra en su ribera uno de los escasos espacios aptos en las Canarias occidentales para sus paradas en las migraciones.

Especies

La isla de La Gomera es un arca de la biodiversidad. En sus apenas 370 kilómetros cuadrados alberga 4182 especies terrestres, de las que 1.021 son endémicas. Y de este número, 264 son exclusivas de la isla, es decir que sólo pueden encontrarse en estado silvestre en La Gomera.
Casi el 25% de las especies presentes en La Gomera son endémicas, el mayor porcentaje del Archipiélago canario.
La fauna endémica es también abundante; los invertebrados son legión, especialmente en la laurisilva donde desempeñan un papel clave en los ciclos de vida del bosque. Junto a ellas, la avifauna destaca con la presencia de 50 especies, de las que 3 son endémicas.
Una joya de la fauna insular es el Lagarto Gigante de La Gomera (Gallotia bravoana), uno de los 4 reptiles endémicos de la isla. Este lagarto es uno de los reptiles más amenazados del Planeta, tras redescubrirse hace pocos años en los acantilados de La Mérica, en Valle Gran Rey, cuando se consideraba extinto.

Zona de conservación critica para la flora

La Reserva de la Biosfera de La Gomera alberga 4 áreas excepcionales para la protección de la flora amenazada de España entre las 30 más importantes de nuestro país.
La de mayor importancia es la denominada Garajonay, que incluye el conjunto del Parque Nacional y algunas ZERC colindantes como Teselinde-Cabecera de Vallehermoso, Laderas de Enchereda; Benchijigua; Barrancos del Cedro y Liria, entre otros.
Se recogen un total de 19 especies catalogadas con los principales niveles de amenaza, excepto 3 todas ellas endémicas. Las poblaciones de estas especies son muy limitadas, algunas con menos de 10 ejemplares silvestres, lo que las pone en peligro crítico de desaparición en el medio natural.
Algunas de las especies más amenazadas son el naranjo salvaje de Pajartitos ( Ilex perado subsp. Lopezlilloi), la siempreviva gigante de La Gomera (Limonium dendroides), el oro de risco (anagyris latifolia) o la esparraguera de monteverde (Asparagus fallax), entre otras
La segunda en importancia es el área denominada Las Hayas, Arure y Epina, con una decena de especies en peligro como Carex perraudieriana, Arum italicum subsp. canariensis o Myrica rivas-martinezii, la haya herreña.
La tercera es el Roque de Aluce en San Sebastián, vinculada a la Reserva Natural de Puntallana, con endemismos locales como Helicrysum alucense o Concolvulus subairiculatus, el correguelo gomero.
En cuarto lugar, Barranco de Arura, Argaga y Valle Gran Rey, con cinco especies en peligro crítico, entre las que destacan Crambe wilpredtii o el helecho Christella dentata.

Agrodiversidad

La dureza del medio rural de La Gomera y la sabiduría de los campesinos han acumulado a lo largo del tiempo una serie de variedades autóctonas de plantas, que componen la agoridversidad insular.

Forastera blanca o gomera

Es una variedad blanca especialmente cultivada en la isla de La Gomera, de donde se cree originaria. Ofrece racimos de tamaño mediano y poco compactos, con bayas pequeñas, de color verde-amarillento, de pulpa blanda y muy jugosa. Da vinos con excelente graduación y acidez, y un perfil aromático intenso y característico.

La Forastera Gomera está adaptada desde hace muchas décadas a las particularidades climatológicas y geológicas de la isla. Es la variedad predominante y ocupa el 90% de las 122 hectáreas de viñedo existentes.

Municipios

La Reserva de la Biosfera de La Gomera está compuesta por seis municipios.

Agulo

Situado al norte de la isla, entre Hermigua y Vallehermoso

25,39 kilómetros cuadrados

1.200 habitantes

Ha sido un municipio agrícola, con un gran desarrollo del cultivo del plátano en el siglo XX, hoy en recesión. Característicos sus cultivos en bancales y un casco histórico de enorme interés.

Alajero

Situado en el sur de la isla, entre Vallehermoso y San Sebastián.

49,43 kilómetros cuadrados

2.142 habitantes

Es un municipio de la zona seca de la isla, cuenta con el puerto pesquero de Playa Santiago y el aeropuerto de la isla.

Hermigua

Municipio situado al norte de la isla, entre San Sebastián y Agulo.

39,67 kilómetros cuadrados

2.203 habitantes

El eje del municipio es el Valle de Hermigua, uno de los grandes barrancos de la isla, cuyo cauce ha sido históricamente una de las principales zonas de cultivo de La Gomera. De hecho, el poblamiento está disperso por las laderas para aprovechar al máximo la tierra cultivable.

San Sebastián

Municipio situado al este de la isla, entre Alajeró y Hermigua

113,59 kilómetros cuadrados

9.092 habitantes

Capital de la isla, acumula en el municipio el 40% de la población total de la Reserva. El principal puerto está en la bahía de la capital, lugar de donde partió Colón en el viaje del descubrimiento. La actividad administrativa y el turismo son los motores de la economía del municipio.

Vallehermoso

Municipio situado en el norte y este de la isla, linda con Hermigua y Alajeró, rodeando asimismo al municipio de Valle Gran Rey.

109,32 kilómetros cuadrados

3.142 habitantes

Vallehermoso es el principal valle del norte de la isla, donde está la cabeza del municipio, que además se extiende por el este insular, con una veintena de caseríos.  Vallehermoso fue un barranco agrícola, hoy en retroceso, mientras que la zona sur del municipio se dedicaba fundamentalmente al cereal en lomadas de secano, hoy abandonadas

Valle Gran Rey

Municipio encajado en el Barranco del mismo nombre en el oeste insular, que linda con Vallehermoso

32,36 kilómetros cuadrados

5.150 habitantes

Municipio agrícola y pesquero, es hoy el principal núcleo turístico de la isla en la amplia zona costera, a escala insular, donde está el muelle de las Vueltas. Su principal característica es el paisaje abancalado con extensos palmerales, en los que la agricultura del plátano caso ha desaparecido, a pesar de que en la segunda mitad del siglo XX era la base de la economía local.

Espacios Naturales Protegidos

Una tercera parte de la superficie emergida de la Reserva de La Biosfera está incluida dentro de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos. Después del Parque Nacional de Garajonay, el espacio protegido más extenso es el Parque Rural de Valle Gran Rey. La rica flora gomera, con multitud de endemismos rupícolas, está bien representada en los espacios protegidos, al igual que la fauna y los valores tradicionales.

Parque Nacional de Garajonay

Municipios: Valleheremoso, Valle Gran Rey, San Sebastián, Hermigua, Alajeró y Agulo

Superficie: 3.948 has

% de la isla: 10,7

Es el principal espacio protegido de la isla, protege la mayor parte del bosque de laurisilva de las cumbres de la Reserva y es clave en el ciclo hidrológico insular, por el efecto de recarga del acuífero y  por sus cauces con agua permanente. Su alta biodiversidad le permite contar con un valor de conservación adicional, debido también a la presencia de especies amenazadas, endémicas de la isla y a veces exclusivas del territorio protegido. Para determinadas especies, como las palomas de la laurisilva (Columba bollii y Columba junoniae) o la chocha perdiz (Scolopax rusticola), Garajonay mantiene las mejores poblaciones de la isla y, en el segundo caso, de Canarias. Finalmente, también bajo la óptica paisajística de disponer de escenarios naturales y formaciones geomorfológicas singulares, el parque adquiere un peso significativo. En 1986, la UNESCO incluyó Garajonay en la lista de bienes naturales del patrimonio de la humanidad.

Declarado Parque Nacional (1981) e incluido en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación y Zona Especial de Protección de Aves. También es área de sensibilidad ecológica en toda su superficie

Reserva Natural Integral de Benchijigua

Municipios: San Sebastián

Superficie: 490,8 has

% de la isla: 1,3

Este espacio es la cabecera del Barranco de Santiago, donde el hábitat rupícola – de especies que viven en paredes rocosas, encuentra su óptima representación. Aquí reside una alta concentración de especies endémicas y amenazadas, muchas de las cuales están protegidas, como la Tajora (Sideritis marmorea), el taginaste (Echium acanthocarpum) o la siempreviva (Limonium redivivum). Por otro lado, los acantilados y el pitón de Agando son elementos geomorfológicos representativos, singularizados del paisaje y de elevado interés.

Reserva Natural Especial de Puntallana

Municipios: San Sebastián

Superficie: 292,3 has

% de la isla: 0,7

Uno de los lugares más bellos y singulares de la isla, con importantes valores naturales, paisajísticos y etnográficos, pues alberga el santuario de la Virgen de Guadalupe, Patrona de la isla. Tanto el barranco como la plataforma de Puntallana, los acantilados costeros y los roques de Aluce, son elementos singulares de destacado interés científico. La flora del lugar cuenta con varios endemismos, algunos amenazados y protegidos, como el caso de la tabaiba gomera, (Euphorbia bravoana). El barranco de La Sabina alberga la mejor población de la isla, que se reparte entre los hábitats halófilos, rupícolas y psamófilos. Este último es particularmente interesante por su composición florística y faunística, y por albergar una notoria riqueza fosilífera que lo convierte en un enclave único y de excepcional valor.

Parque Natural de Majona

Municipios: San Sebastián, Hermigua

Superficie: 1.757,1

% de la isla: 4,7

Este Parque Natural es uno de los lugares menos conocidos de la isla por su dificultad de acceso, con un paisaje con grandes barrancos y acantilados, que antiguamente fue una dehesa ganadera.

La cabecera de los barrancos alberga excelentes muestra de laurisilva que son continuación de las del PN de Garajonay, además de albergar un interés científico adicional al contar con diversos endemismos y especies amenazadas como el cardoncillo (Ceropegia dichotoma krainzii) y los bejeques (Aeonium gomerense) y con una variada muestra de hábitats.

Parque Rural de Valle Gran Rey

Municipios:  Valle Gran Rey, Vallehermoso

Superficie: 1.992,8

% de la isla: 5,4

Este parque representa un extraordinario paisaje armónico de tipo rural y gran belleza, donde la erosión ha modelado una peculiar orografía de fuertes pendientes y fértiles valles. Constituye una muestra viva de coexistencia de hombre y naturaleza en un territorio intensamente abancalado, entre palmeras y construcciones de arquitectura tradicional, de gran valor histórico y cultural. En los acantilados más inaccesibles existe una rica biodiversidad endémica, con abundantes plantas raras y amenazadas. Otro tanto ocurre con la ornitofauna, que se concentra sobre todo en los acantilados de Argaga y en el charco de Cieno, con especies protegidas de alto interés científico. Los macizos de La Mérica y los acantilados que franquean Valle Gran Rey constituyen elementos geomorfológicos singulares y representativos.

Monumento Natural Los Órganos

Municipios:  Vallehermoso

Superficie: 154,2

% de la isla: 0,4

Este afloramiento rocoso es producto de una disyunción columnar, que forma un roque compuesto por innumerables columnas basáltica, de donde viene su nombre al comparársele con los tubos de un órgano. Es un referente paisajístico de la isla, localizada en la costa norte. En esta formación basáltica aflora parte del primitivo complejo basal sobre el que se construyó la isla.

Monumento Natural Roque Cano

Municipios:  Vallehermoso

Superficie: 58,2

% de la isla: 0,2

Este gran pitón fonolítico de origen volcánico es el principal hito paisajístico del barranco de Vallehermoso. La imponente presencia del roque es el producto de la erosión, que ha eliminado rocas más endebles que lo recubrían quedando la lava endurecida que ascendió por la chimenea del antiguo volcán. Las paredes verticales del roque albergan una flora peculiar especializada en este tipo de ambientes, denominada rupícola. Destaca la presencia de especies raras y que están en peligro como el senecio gomero (Senecio hermosae)

Monumento Natural Roque Blanco

Municipios: Vallehermoso, Agulo

Superficie:  26,1

% de la isla: 0,06

Pitón prominente y diferenciado del paisaje, con destacado interés científico por sus poblaciones de madroños y plantas rupícolas. Su ubicación en la zona de cumbres le confiere además un papel importante en la captación de la humedad de condensación y recarga del acuífero subterráneo.

Monumento Natural La Fortaleza

Municipios: Vallehermoso

Superficie: 53,2

% de la isla: 0,1

La Fortaleza es un domo de valor científico y singularidad, con gran interés geológico por su origen y morfología, constituye además un hito paisajístico referente del territorio donde se encuentra y cuenta además con valor arqueológico, pues tradicionalmente se le ha considerado montaña sagrada de los pobladores prehispánicos. Sus paredes albergan una buena representación de hábitats rupícolas, provistos de una alta biodiversidad endémica, con muchos elementos amenazados y protegidos como la siempreviva (Limonium redivivum) o el cabezón (Cheirolophus satarataënsis).

Monumento Natural Barranco del Cabrito

Municipios: San Sebastián

Superficie: 1.180

% de la isla: 3,1

Este espacio alberga dos grandes barrancos en su interior, el del Cabrito, denominado Juan de Vera en su tramo superior, y el de La Guancha. Los roques de El Sombrero y Magro son lugares de interés geomorfológico, al igual que los barrancos que son los típicos de la zona sur de la isla, con laderas pendientes y cauces de fondo plano. La vegetación la protagonizan los matorrales, dominando los balos (Plocama pendula) y aulagas (Ulex europaeus) en los fondos de barrancos, mientras que en las laderas dominan los tabaibales y cardonales, así como una importante presencia de palmeras en algunos lugares, que tienen su mejor expresión en la cabecera del barranco de Juan de Vera.

Monumento Natural de la Caldera

Municipios: Alajeró

Superficie: 39,0

% de la isla: 0,1

El aspecto más relevante de esta área  situada en el oeste insulares su singularidad, tanto geomorfológica como paisajística. Su importancia como exponente del volcanismo más reciente de la isla le confiere asimismo notable interés científico, al ser La Gomera una isla bastante antigua y fuertemente desmantelada por procesos erosivos.

Monumento Natural Lomo del Carretón

Municipios:  Valle Gran Rey, Vallehermoso

Superficie:  243,5

% de la isla:  0,7

Enclavado al noroeste del Parque Nacional de Garajonay, es una franja de terreno acantilada de gran valor paisajístico que constituye el referente escénico de las poblaciones de Taguluche y Alojera, posee gran monumentalidad e interés geológico y geomorfológico, ya que permite comprender los basaltos horizontales sobre los que se asienta la meseta central de la Reserva. Su riqueza florística y el conformar una excelente muestra de hábitats rupícolas le confiere además valor científico añadido.

Monumento Natural Los Roques

Municipios: San Sebastián

Superficie: 106,7

% de la isla: 0,3

Constituye un enclave de gran interés científico por albergar elementos naturales de singularidad, valor paisajístico y enorme significación para la isla. Además contiene numerosos endemismos con especies catalogadas y protegidas, como el tajinaste azul ( Echium acanthocarpum) o el Senecio gomero (Senecio hermosae), que tienen aquí una de las pocas localidades donde se conocen.

Paisaje Protegido Orone

Municipios: Vallehermoso, Agulo

Superficie: 1.788,1

% de la isla: 4,8

Este espacio en el suroeste insular es un paisaje de gran belleza y valor natural formado por dos barrancos conectados por una cabecera común. C onforma un paisaje armónico donde confluyen asentamientos de tipismo tradicional insertos en un paisaje rural con sectores de laderas profusamente abancaladas. No faltan tampoco elementos singulares como los roques de La Fortaleza, Imada y Teremoche.

Sitio de Interés Científico Acantilados de Alajeró

Municipios: Alajeró

Superficie:  296,7

% de la isla: 0,8

Los acantilados de Alajeró constituyen una unidad geomorfológica representativa y bien conservada, así como un elemento singularizado del paisaje, donde confluyen valores biológicos de primer orden. Su ornitofauna es destacada, con especies endémicas amenazadas y protegidas. Para el águila pescadora, este lugar es una de las pocas zonas de nidificación en La Gomera.

Sitio de Interés Científico Charco del Conde

Municipios: Valle Gran Rey

Superficie: 10,7

% de la isla: 0,02

Este espacio situado en la zona central de la costa del barranco de Valle Gran Rey es una excelente muestra de la flora de costa, con un interesante tarajal. Junto a la vegetación, lo más interesante de este espacio es la presencia de aves limícolas.

Sitio de Interés Científico Charco del Cieno

Municipios: Valle Gran Rey

Superficie: 5,2

% de la isla: 0,01

Este pequeño espacio alberga uno de los pocos saladares naturales que quedan en Canarias, y que son muy escasos en las islas occidentales. El Charco del Cieno es un espacio enormemente valioso para las aves migratorias, ya que se trata de un ecosistema escasamente representado en el Archipiélago. Las aves limícolas son frecuentes en el Charco, además de ser hábitat idóneo paras aves como los capirotes o currucas (Sylvia melanocephala y Sylvia conspicillata).

Red Natura 2000

La Red Natura 2000 es el conjunto de espacios protegidos que representan a nivel europeo lo mejor de la naturaleza de la Unión, formada por las Zonas de Especial Conservación (ZEC) y las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). La base de la Red Natura 2000 en La Gomera es la red canaria de ENPS, si bien ampliada en algunos espacios. Sólo incluiremos información de aquellas ZEC que no son ENP, al objeto de no repetir la información.

ZEC  marino

Costa de Los Órganos

Con su designación como ZEC se pretende proteger este tramo marino de la zona noroeste de la Isla. En esta zona está prevista la creación a corto plazo de una Reserva Marina de Interés Pesquero que protegerá el elevadísimo interés biológico de esta zona.

Franja marina Santiago Valle Gran Rey

Litoral con aguas cálidas y en calma durante la mayor parte del año, al encontrarse a sotavento de los vientos dominantes. Esta zona también se caracteriza por ser una importante área de concentración de diversas especies de cetáceos (destacando Tursiops truncatus), y de descanso y alimentación de la tortuga boba (Caretta caretta).

ZEC terrestre

Los Órganos

Teselinde – Cabecera de Vallehermoso

Terreno abrupto que se eleva desde el nivel del mar hasta la meseta central de la isla, comprendiendo desde acantilados costeros y formaciones termófilas en laderas donde hay un interesante sabinar, el más extenso de Canarias, hasta comunidades de monteverde.

Roque Cano

Roque Blanco

Montaña del  Cepo

Contiene una magnífica representación de sabinar y las mejores poblaciones de la especie prioritaria Cheirolophus ghomerythus, así como de otras especies endémicas raras y/o amenazadas. Igualmente contiene unos palmerales de elevado valor paisajístico

Lomo del Carretón

Taguluche

Valle encajado con orientación oeste, flanqueado por importantes escarpes rocosos de naturaleza basáltica. Predominan matorrales de zonas bajas y termófilos, que alternan con áreas de cultivo en los cauces que en sus proximidades cuentan con  importantes palmerales de gran calidad paisajística.

Valle Alto de Valle Gran Rey

Gran cuenca del suroeste de la isla constituida por los barrancos de Arure y del Agua, donde se encuentran los manantiales más importantes de la isla. Los palmerales del cauce y laderas de media pendiente son de los mejores de la isla.  Los riscos están tapizados por una interesante vegetación rupícola y , en algunos puntos por saucedas y comunidades termófilas.

Risco de la Mérica

Este acantilado está caracterizada por la presencia de matorral xerófilo propio de las zonas bajas de la isla. Los balos (Plocama pendula), el cerrillo (Hyparrhenia hirta) y la dama (Schyzogyne sericea) son las especies vegetales más abundantes. Veta La Fuente es un andén que está situado en el propio Risco de La Mérica a unos 250 m.sn.m. y colindante con la zona anterior. Este andén abarca, en longitud, casi la totalidad de la pared y presenta un ancho máximo de 3-4 m. Constituye la única localidad de Gallotia bravoana en la distribución de esta subespecie en la Gomera.

Charco del Cieno

Charco del Conde

Barranco de Argaga

Profundo barranco de orientación SW excavado en materiales basálticos de sinuoso recorrido, con escarpadas laderas, en las que afloran materiales priroclásticos y lávicos. Hay muestras de vegetación del cinturón costero y tabaibales en los tramos medios del barranco con presencia de endemismos gomeros.

Orone

La Fortaleza

Barranco del Charco Hondo

Benchijigua

Cuenca de Benchijigua – Guarimiar

Barranco del Cabrito

Puntallana

Barranco del Águila

Cuenca situada en la región oriental de La Gomera, con notables palmerales. Alberga una buena muestra de palmeral, así como poblaciones de varias especies vegetales endémicas

Majona

Laderas de Enchereda

Laderas de orientación NW del Macizo de Enchereda, donde se localizan arbustedas termófilas que alternan con brezales situados en cresterías y laderas superiores. Las laderas presentan importantes pendientes (medias y fuertes) que configuran un paisaje singular.

El área alberga importantes sabinares, así como una buena representación de comunidades de monteverde. Localmente incluye palmerales.

Cabecera Barranco de Aguajilva

Cuenca de abruptas laderas excavadas en basaltos antiguos en cuyo cauce subsisten notables palmerales y saucedas. Alberga una buena muestra de palmeral. Asimismo destacan varias comunidades de monteverde, especialmente saucedas y fayal-brezal. Contiene poblaciones de Aeonium gomerense y de otros taxones vegetales endémicos raro y/o amenazados.

Barranco del Cedro y Liria

Comprende una buena representación del hábitat prioritario monteverde y algo de otro hábitat prioritario: sabinar, sobre laderas y cauces del barranco relacionados con la meseta central de la isla.

Contiene una muestra importante del hábitat prioritario del monteverde. Alberga poblaciones de las especies prioritarias como el saúco (Sambucus palmensis) y de las palomas endémicas de Canarias ( Columba bollii y Columba junoniae) así como de numerosos endemismos raros y/o amenazadas.

Garajonay

ZEPA

Los  Órganos

Barranco del Cedro y Liria

Garajonay

Costa de Majona, El Águila y Avalo

Costa nororiental de la Reserva caracterizada por la presencia de roques y acantilados marinos que incluye la plataforma de Puntallana, protegida por la presencia de colonias de aves marinas como las pardelas, carrán común o el halcón de beerería, entre otras.

Acantilados de Alajeró, La Dama y Valle Gran Rey

Con su designación como ZEPA se pretende proteger las especies de aves que presenta la zona. Por otra parte también presenta especies vegetales interesantes como la tabaiba (Euphorbia berthelotii), el balo (Plocama pendula), y ocasionalmente algunos cardones (Euphorbia canariensis).

Patrimonio Etnográfico

El desarrollo de las sociedades insulares debido a su situación de aislamiento y a la necesidad de adaptarse a los recursos locales ha dado lugar al desarrollo de interesantes culturas populares, si no únicas cuando menos singulares.

En La Gomera es sin duda la cultura del uso de la piedra para el desarrollo de una agricultura vertical ante las elevadas pendientes medias de la isla exponente de esta situación, que se complementa con la persistencia de un lenguaje silbado que es respuesta a ese otro aislamiento interior que genera la abrupta topografía.

No menos interesante son la artesanía, folclore, gastronomía y fiestas que en conjunto nos permiten comprender las claves básicas de la identidad gomera.

El Museo Etnográfico de La Gomera está ubicado en Hermigua, en un edificio de dos plantas de comienzos del siglo XX, situado en el Barrio de Las Hoyetas, en la carretera general nº 99.

Vivienda tradicional

La frugalidad y la adaptación al medio han sido las características de la vivienda tradicional gomera, especialmente en el ámbito rural. Las edificaciones rurales tradicionales son normalmente casas terreras de una sola galería o dos en forma de L. Los tejados a dos o cuatro aguas, en muchas ocasiones prolongan ante la fachada en forma de porche.

Especialmente en zonas abancaladas, es muy característica la edificación de nave lineal que va creciendo según las necesidades, y es estrecha porque se adapta al bancal, en una imagen que casi podemos considerar emblemática de la isla en caseríos como Tamargada.

Agricultura

La principal característica de la agricultura gomera son sus laderas abancaladas, un paisaje agrario artificial en el que se ha luchado contra las pendientes de la isla. Es un paisaje absolutamente impresionante, hecho a mano, con una sabiduría enorme en el uso de la piedra para lograr la formación de los llanos donde cultivar.

Las mejores zonas de cultivo han sido los fondos de los barrancos que además eran las partes más llanas, así ha sido principalmente en Hermigua, Vallehermoso, Valle Gran Rey y San Sebastián, que además contaban con agua del monte.

En la zona sur, los grandes interfluvios entre los barrancos fueron tradicionalmente zonas de cereal de secano, un cultivo ya desaparecido pero que ha dejado su impronta en el territorio, especialmente con las eras donde se aventaba el grano.

Ganadería

La ganadería en La Gomera comenzó en la época aborigen y se ha mantenido con un sistema de trashumancia vertical, entra las zonas bajas y las cumbres de la isla. Sin embargo, ha sido limitada porque la complejidad orográfica, la escasez de suelos y de precipitaciones – la isla sólo es húmeda en el Monteverde mientras que el resto es territorio seco o muy seco-; las zonas ganaderas están localizadas tradicionalmente en las medianías que bordean el monte; Chipude, Alajeró, Seima, Jerduñe, la Dehesa de Majona o Alojera principalmente.

La principal cabaña ganadera es caprina y su producto casi exclusivo el queso, que se elabora de diferentes formas, y que además es la base de uno de los platos más típicos de la gastronomía de la Reserva, el almogrote.

Pesca

La pesca es una actividad que en La Gomera se ha desarrollado en la vertiente sur, que es donde las condiciones del mar han sido más favorables, principalmente Valle Gran Rey y Playa Santiago. Los barcos son artesanales de bajura que se dedican principalmente a capturas en la plataforma insular.

Como un testigo del pasado esplendor del sector pesquero, quedan las factorías de pesca, que se dedicaron a mediados del siglo XX a las conservas de pescado, fundamentalmente a la salazón del atún, que era muy abundante en las aguas de la isla. En La Gomera llegaron a funcionar cinco factorías conserveras, aún se conservan en parte algunas como la de La Rajita, la mayor de ellas, o La Cantera, en la costa de Alajeró

Folclore

El folclore gomero más genuino es el del tambor, reconocido en todo el Archipiélago, si bien en la isla también se practica el punto cubano, producto del contacto con el otro lado del Atlántico.

El tambor gomero es diferente al del resto de las islas, ya que se dispone verticalmente sobre la palma de la mano, que se tañe con un palo cogido con la otra mano, y que está atado al instrumento por un cordel.

De mediano tamaño, sobre 30 centímetros de diámetro y unos 13 de altura, el tambor está hecho de madera de sabo o mimbrera, conformado por la caja y los dos aros. Los parches sujetados con arillos de caña son de piel de baifo o de oveja flaca.

El tajaraste o baile del tambor acompaña las principales celebraciones de La Gomera, con el sonido de las chácaras, las castañuelas locales de gran tamaño talladas en madera de moral o barbusano. En las procesiones religiosas, el tajaraste se presenta en su versión de danza religiosa, poniéndose los bailadores delante de los tocadores y la imagen sagrada.

Artesanía

El aislamiento secular de La Gomera hizo que desarrollará una fecunda artesanía para cubrir las necesidades de la sociedad insular.

Con el desarrollo económico del último tercio del siglo XX, estos oficios han ido quedando arrinconados, y hoy perviven como artesanía, vinculada tanto al suvenir turístico como al mantenimiento de la tradición ancestral, como en el caso del folclore del tambor.

La cerámica gomera pervive en el centro locero del Cercado, que mantiene la tradición alfarera de formas globulares y coloración rojiza por el uso del almagre.

El telar gomero tiene  la singularidad local de que está construido con maderas de la laurisilva, frente al uso de la tea de pino de otras islas. Hoy su uso ha quedado limitado a la producción de traperas, elaboradas con retales de telas usadas.

La palmera también es utilizada en la artesanía gomera. Sombreros, esteras, alfombras, abanicos, bolsos, cestos son elaborados con el trenzado de las hojas, denominadas pencas de la palma.

Gastronomía

La gastronomía gomera está determinada por factores como las influencias históricas, los microclimas de la isla, las oscilaciones de la economía o la aclimatación de especies alimenticias procedentes del exterior.

De este crisol ha nacido una gastronomía asociada al campo gomero, que es una muestra más de la cultura insular, con productos característicos y exclusivos como el almogrote, la miel de palma o la repostería tradicional de dulces gomeros. Hoy estos productos únicos están reconocidos con un sello de calidad, Alimentos de La Gomera, promovido por el Cabildo Insular.

La miel de palma es el resultado de la cocción de la savia de la palmera, el guarapo que se extrae el cogollo de este árbol. Un oficio tradicional desarrollado durante siglos en la isla, que aprovecha los extensos palmerales de la isla. Además, la miel de palma es parte de la repostería tradicional, otro de los elementos característicos de la gastronomía gomera.

Esta repostería, hoy muy afamada, hereda la tradición comunal de las mujeres de amasar conjuntamente y luego ir al horno de leña; esta tradición ha dado lugar a una próspera industria artesana de dulces gomeros.

Fiestas

Fiestas Lustrales

Las fiestas lustrales de la Virgen de Guadalupe, patrona de la isla, son el principal acontecimiento festivo de la Reserva de la Biosfera.

Tienen lugar cada cinco años, con la Bajada de la Virgen, que es el ritual más importante de la isla y se celebra los años acabados en 3 y en 8.  La singularidad de esta Bajada es que el trayecto entre el santuario de la Virgen, en Puntallana que además es zona núcleo de la Reserva, se realiza por mar. La virgen va en una embarcación pesquera engalanada hasta San Sebastián, acompañada de otras barcas en una singular romería marítima.

Esta fiesta se celebra en octubre y la vuelta de la patrona de la isla tiene lugar en diciembre; en los siguientes cuatro años, la fiesta de la Virgen de Guadalupe se realiza en el mismo santuario hasta que se completa el nuevo ciclo lustral.

  

El Ramo

Las Fiestas del Ramo son exclusivas de La Gomera. El Ramo se celebra en diferentes localidades de la Reserva (Arure, Taguluche, Valle Gran Rey). La fiesta consiste en realizar un ramo con frutas y flores que se ofrenda al santo o virgen cuya festividad se celebra, ya que dependiendo de la localidad puede ser San Juan o la Virgen de la Salud, por ejemplo.

El Ramo en Arure lo confecciona una familia en cumplimiento de una promesa y al finalizar la fiesta lo deposita en la casa de la familia que lo va a elaborar el año siguiente, simbolizando el traspaso de la tradición. El Ramo participa en las celebraciones religiosas, ya que se ofrenda en el templo y posteriormente sale en procesión