Turismo y Reservas de la Biosfera

18-Senderistas

Las Reservas de la Biosfera son lugares de excelencia, declaradas como tales por el programa MaB de la UNESCO para convertirse en laboratorios del desarrollo sostenible, mediante una integración de la sociedad con los valores naturales y culturales.

Desde el punto de vista turístico, las Reservas de la Biosfera son espacios ideales para interpretar las relaciones del hombre con la naturaleza a través del diseño de experiencias singulares y diferenciadas.

Una Reserva de la Biosfera en cuanto destino turístico tiene que dirigirse a un segmento del mercado interesado en conocer y disfrutar paisajes bien conservados y con un alto nivel de protección, en los que la actividad humana ha contribuido a estos valores. Y es esta relación armoniosa, que en la isla de La Gomera se puede ver por todo el territorio insular, la base de servicios turísticos que faciliten la interpretación de estos paisajes y la comprensión de su evolución por las actividades humanas; además parte esencial de estos productos turísticos es el consumo de productos locales generados por actividades del sector primario ligadas a este patrimonio natural y etnográfico. Un ejemplo claro de ello en La Gomera es la miel de palma, exclusiva de la isla, y cuya forma de obtención es en sí misma una experiencia enormemente peculiar e interesante.

Para lograr este objetivo de destino turístico experiencial de calidad, es imprescindible que se produzca una participación de los empresarios turísticos y del resto de la sociedad para comunicar al turista estos valores y hacerle partícipe de ellos, ya que el segmento clave para La Gomera es la del visitante que desea integrarse en el medio y la sociedad, participando de la vida local y apoyando de esta forma la economía con el consumo de servicios y productos hechos con productos de la isla y por profesionales y empresas de la isla. Actualmente hay una tendencia turística que usa la expresión “slow travel” para este segmento, muy en boga en países europeos asociada al concepto de “slow food”, que ha sido origen de este movimiento de la lentitud como un valor frente a la homogeneización del concepto fast, visualizado en la fast food y el american way of life basado en el sobreconsumo y una vida urbana y artifcializada.

La construcción de un producto turístico en una Reserva de la Biosfera debe basarse en la filosofía que propone el MaB, esencialmente una escala humana armoniosa con el medio. Por ello, la base del turismo en la Reserva de la Biosfera se compone de:

  • El patrimonio natural y cultural, conservado y gestionado
  • Equipamientos de uso público como centros de interpretación, senderos, miradores, señalización turística
  • Oferta de servicios turísticos sobre esos valores y equipamientos, complementada con instalaciones privadas con filosofía Reserva acondicionadas para la visita turística
  • Oferta de productos locales del sector primario y artesano, vinculados realmente al patrimonio natural y cultural, incluyendo una gastronomía de calidad y de base autóctona

Un adecuado enfoque del turismo en la Reserva de la Biosfera debe encauzar el sector a los siguientes aspectos:

  • Ofrecer experiencias de calidad, memorables y sensoriales a los visitantes
  • Diversificar la oferta, atendiendo a diversos segmentos
  • Mejorar la sostenibilidad del sector e incluso su competitividad al ser capaces de innovar y dar mayor dinamismo a la actividad
  • Reequilibrar el turismo, facilitando el acceso de todo el territorio de la Reserva a los beneficios de la actividad
  • Sensibilizar a la población local a los beneficios de la sostenibilidad como parte de la cualificación del destino
  • Mejorar la imagen de la isla y posicionarla de forma más clara como un destino de calidad ecoturística

Estas líneas abundan en algunas de las propuestas del Plan Director de Turismo de La Gomera y tienen un indudable aliado en la Carta Europea del Turismo Sostenible, implantada desde el PN de Garajonay en la isla

click here medium;">La experiencia turística en las RB de Canarias

Al ser Canarias un destino turístico de primer nivel, y actualmente ya cinco islas completas reservas de la biosfera, es evidente que hay una interacción clara entre la gestión de las reservas y el sector turístico.

Las Reservas de la Biosfera de Canarias responden a tipologías muy distintas: las de Lanzarote y Fuerteventura son islas enfocadas a un turismo de masas; la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria se restringe a la zona interior de la isla y funciona en cuanto al factor turístico como oferta complementaria de la zona sur; La Palma y El Hierro tienen un enfoque de turismo de naturaleza, en el caso de El Hierro por sus problemas de conectividad más basada en el turismo local.

En el caso de Lanzarote, las líneas de producto que más se basan en la filosofía RB son Saborea Lanzarote, que esté enfocada al turismo gastronómico, y la promoción de La Geria como paisaje cultural con una actuación encaminada a crear un producto específico para este espacio privilegiado.

La Reserva de Biosfera de La Palma ha sido la más activa en este campo. Su plan de acción promueve el turismo en una triple dirección:

Club de Producto Turístico de las Reservas de la Biosfera Españolas, que promueve el conocimiento y disfrute del patrimonio natural desde el punto de vista del desarrollo sostenible

Destino sostenible certificado por el ITR, el primero en el mundo, gracias a que unos 50 establecimientos del sector se habían acreditado con las certificaciones Biosphere.

Destino Starlight, para potenciar el segmento de turismo astronómico, que aprovecha la excelente calidad de los cielos de la isla gracias a la protección que tiene el observatorio del IAC del Roque de Los Muchachos.

Entre las acciones encaminadas a potenciar el espacio turístico, la Reserva de la Biosfera ha puesto en marcha los denominados itinerarios turísticos, incluyendo una guía en 3 idiomas y bandejas interpretativas en aquellos de mayor interés.

Además, la marca de producto de la Reserva de la Biosfera se ha trabajado especialmente para su venta al visitante como productos locales de calidad y para facilitar a las empresas adheridas herramientas de marketing y comercialización.

La Reserva de la Biosfera de Fuerteventura ha sido muy activa en dos aspectos: promover la movilidad sostenible turística a través de su participación en el programa europeo Starter y convertirse en Destino certificado Starlight.

Respecto a la movilidad sostenible, Fuerteventura es uno de los 5 destinos turísticos europeos que participan de este proyecto financiado por la UE. Ha puesto en marcha una ruta de la sal entre Caleta de Fuste y las Salinas del Carmen como experiencia piloto; además da información a los turistas sobre transporte público y promociona rutas ciclistas, actualmente dispone de una decena, principalmente en la zona norte de la Reserva.

En Fuerteventura, la declaración de Reserva Starlight busca igualmente potenciar este segmento turístico, ya existe una empresa local Starsbynight que aprovecha esta declaración y el Cabildo ha iniciado la adaptación de espacios como miradores astronómicos.

La Reserva de la Biosfera de Gran Canaria no tiene una actuación dirigida al turismo, si bien el Cabildo está apostando por el turismo arqueológico, con la denominada Red de Espacios Arqueológicos de Gran Canaria que aunque abarca toda la isla tiene algunos de sus espacios en la RB.

Por su parte, en la isla de El Hierro una de las opciones que se barajan es un turismo científico vinculado a la central hidroeólica Gorona del Viento y el desarrollo de productos de turismo geológico, toda vez que la isla es también geoparque, el primero de Canarias.

Uno de los proyectos que está comenzando a trabajar la RB de El Hierro es mejorar la red de senderos, introduciendo las TICs y equipamientos de uso público complementarios que le aporten valor y diferenciación tipo observatorios astronómicos , wcs secos de bajo impacto ambiental, geolocalización, etcétera.