Vegetación rupícola

La vegetación rupícola es muy rica en la Reserva, ya que si hay algo en la isla son rocas y riscos en los innumerables acantilados, paredes, roques y laderas de barranco que salpican la geografía insular. Este tipo de vegetación es de enorme interés, ya que incluye numerosos endemismos y especies amenazadas. En general tratamos con comunidades constituidas por pequeños arbustos, que pertenecen a la familia de las Crasuláceas y de las Asteráceas.

La vegetación rupícola podemos encontrarla en multitud de ambientes, desde roques en el bosque de laurisilva a paredes de barrancos en la zona baja de la isla.

Algunos de los ejemplares de plantas más raros de la Reserva pertenecen a este tipo de vegetación, como, por ejemplo, Aeonium saundersii, Cheirolophus satarataensis, Convolvulus subauriculatus, Limonium dendroides o Parolinia schizogynoides

Saucedas

La sauceda es un bosque de ribera, asociado a cursos de agua permanentes o rezumaderos de aguas constantes, cuya especie principal es el sauce canario (Salix canariensis). Es un tipo de vegetación azonal, ya que no depende de la altitud sino de la presencia de agua, aunque aparece en cauces altos y medios de los barrancos. En La Gomera destaca la sauceda asociada a los manantiales de Guadá, conocidos como mimos, o la cabecera del Barranco de Arure. Sin embargo, es un tipo de bosque que ha sufrido una regresión, por ejemplo en el cauce de Valle Gran Rey ha sido sustituido por un cañaveral que ha acabado por desplazarlo.

Saladar

Un saladar es un humedal que se llena de agua marina por infiltración. En La Gomera pervive uno de los escasos saladares naturales de Canarias, el Charco del Cieno. Se trata de un charco somero y cenagoso, cuyo llenado depende de la fluctuación de las mareas debido a la escasa distancia que se encuentra de la línea de costa. Este espacio es enormemente importante para la avifauna migratoria, que encuentra en su ribera uno de los escasos espacios aptos en las Canarias occidentales para sus paradas en las migraciones.

Vivienda tradicional

La frugalidad y la adaptación al medio han sido las características de la vivienda tradicional gomera, especialmente en el ámbito rural. Las edificaciones rurales tradicionales son normalmente casas terreras de una sola galería o dos en forma de L. Los tejados a dos o cuatro aguas, en muchas ocasiones prolongan ante la fachada en forma de porche.

Especialmente en zonas abancaladas, es muy característica la edificación de nave lineal que va creciendo según las necesidades, y es estrecha porque se adapta al bancal, en una imagen que casi podemos considerar emblemática de la isla en caseríos como Tamargada.

Agricultura

La principal característica de la agricultura gomera son sus laderas abancaladas, un paisaje agrario artificial en el que se ha luchado contra las pendientes de la isla. Es un paisaje absolutamente impresionante, hecho a mano, con una sabiduría enorme en el uso de la piedra para lograr la formación de los llanos donde cultivar.

Las mejores zonas de cultivo han sido los fondos de los barrancos que además eran las partes más llanas, así ha sido principalmente en Hermigua, Vallehermoso, Valle Gran Rey y San Sebastián, que además contaban con agua del monte.

En la zona sur, los grandes interfluvios entre los barrancos fueron tradicionalmente zonas de cereal de secano, un cultivo ya desaparecido pero que ha dejado su impronta en el territorio, especialmente con las eras donde se aventaba el grano.

Ganadería

La ganadería en La Gomera comenzó en la época aborigen y se ha mantenido con un sistema de trashumancia vertical, entra las zonas bajas y las cumbres de la isla. Sin embargo, ha sido limitada porque la complejidad orográfica, la escasez de suelos y de precipitaciones – la isla sólo es húmeda en el Monteverde mientras que el resto es territorio seco o muy seco-; las zonas ganaderas están localizadas tradicionalmente en las medianías que bordean el monte; Chipude, Alajeró, Seima, Jerduñe, la Dehesa de Majona o Alojera principalmente.

La principal cabaña ganadera es caprina y su producto casi exclusivo el queso, que se elabora de diferentes formas, y que además es la base de uno de los platos más típicos de la gastronomía de la Reserva, el almogrote.

Pesca

La pesca es una actividad que en La Gomera se ha desarrollado en la vertiente sur, que es donde las condiciones del mar han sido más favorables, principalmente Valle Gran Rey y Playa Santiago. Los barcos son artesanales de bajura que se dedican principalmente a capturas en la plataforma insular.

Como un testigo del pasado esplendor del sector pesquero, quedan las factorías de pesca, que se dedicaron a mediados del siglo XX a las conservas de pescado, fundamentalmente a la salazón del atún, que era muy abundante en las aguas de la isla. En La Gomera llegaron a funcionar cinco factorías conserveras, aún se conservan en parte algunas como la de La Rajita, la mayor de ellas, o La Cantera, en la costa de Alajeró

Folclore

El folclore gomero más genuino es el del tambor, reconocido en todo el Archipiélago, si bien en la isla también se practica el punto cubano, producto del contacto con el otro lado del Atlántico.

El tambor gomero es diferente al del resto de las islas, ya que se dispone verticalmente sobre la palma de la mano, que se tañe con un palo cogido con la otra mano, y que está atado al instrumento por un cordel.

De mediano tamaño, sobre 30 centímetros de diámetro y unos 13 de altura, el tambor está hecho de madera de sabo o mimbrera, conformado por la caja y los dos aros. Los parches sujetados con arillos de caña son de piel de baifo o de oveja flaca.

El tajaraste o baile del tambor acompaña las principales celebraciones de La Gomera, con el sonido de las chácaras, las castañuelas locales de gran tamaño talladas en madera de moral o barbusano. En las procesiones religiosas, el tajaraste se presenta en su versión de danza religiosa, poniéndose los bailadores delante de los tocadores y la imagen sagrada.

Artesanía

El aislamiento secular de La Gomera hizo que desarrollará una fecunda artesanía para cubrir las necesidades de la sociedad insular.

Con el desarrollo económico del último tercio del siglo XX, estos oficios han ido quedando arrinconados, y hoy perviven como artesanía, vinculada tanto al suvenir turístico como al mantenimiento de la tradición ancestral, como en el caso del folclore del tambor.

La cerámica gomera pervive en el centro locero del Cercado, que mantiene la tradición alfarera de formas globulares y coloración rojiza por el uso del almagre.

El telar gomero tiene la singularidad local de que está construido con maderas de la laurisilva, frente al uso de la tea de pino de otras islas. Hoy su uso ha quedado limitado a la producción de traperas, elaboradas con retales de telas usadas.

La palmera también es utilizada en la artesanía gomera. Sombreros, esteras, alfombras, abanicos, bolsos, cestos son elaborados con el trenzado de las hojas, denominadas pencas de la palma.

Gastronomía

La gastronomía gomera está determinada por factores como las influencias históricas, los microclimas de la isla, las oscilaciones de la economía o la aclimatación de especies alimenticias procedentes del exterior.

De este crisol ha nacido una gastronomía asociada al campo gomero, que es una muestra más de la cultura insular, con productos característicos y exclusivos como el almogrote, la miel de palma o la repostería tradicional de dulces gomeros. Hoy estos productos únicos están reconocidos con un sello de calidad, Alimentos de La Gomera, promovido por el Cabildo Insular.

La miel de palma es el resultado de la cocción de la savia de la palmera, el guarapo que se extrae el cogollo de este árbol. Un oficio tradicional desarrollado durante siglos en la isla, que aprovecha los extensos palmerales de la isla. Además, la miel de palma es parte de la repostería tradicional, otro de los elementos característicos de la gastronomía gomera.

Esta repostería, hoy muy afamada, hereda la tradición comunal de las mujeres de amasar conjuntamente y luego ir al horno de leña; esta tradición ha dado lugar a una próspera industria artesana de dulces gomeros.